Guía
Cómo conseguir más reseñas en Google para tu negocio
Sin trucos ni atajos que te puedan costar la ficha. Lo que de verdad funciona para que un negocio de barrio pase de veinte reseñas a doscientas.
Casi todos los negocios que conozco tienen el mismo problema: trabajan bien, los clientes vuelven, y en Google aparecen con cuarenta reseñas y un 4,2 mientras el de la esquina tiene trescientas. No es que gusten menos. Es que nadie se las pide.
Google lo dice con todas las letras en la ayuda de Perfil de Empresa:
Cuantas más reseñas y valoraciones positivas, mejor será el posicionamiento local de una empresa.
Google · Ayuda de Perfil de Empresa
O sea que esto no va solo de orgullo: va de salir antes cuando alguien busca «bar cerca de mí» a dos calles de tu puerta.
1. Antes de pedir nada, arregla la ficha
No tiene sentido mandar gente a una ficha a medio hacer. Entra en tu Perfil de Empresa y comprueba cuatro cosas: que el horario esté bien (incluidos festivos), que haya fotos recientes hechas por ti, que la categoría sea la correcta y que el teléfono funcione.
Una ficha con tres fotos borrosas de hace seis años recibe menos reseñas aunque le mandes el mismo número de clientes, porque la gente que llega dudando se va antes de escribir.
2. Consigue tu enlace directo
Este es el paso que casi nadie da y el que más cambia las cosas. Google te da un enlace que abre directamente la ventana de las estrellas, sin pasar por la ficha ni por el buscador.
Lo encuentras en tu Perfil de Empresa, en la opción de pedir reseñas o compartir. Es una dirección corta que puedes guardar en las notas del móvil y mandar por WhatsApp cuando haga falta.
La diferencia es enorme. Decirle a alguien «búscanos en Google y déjanos una reseña» son cinco pasos y tres oportunidades de abandonar. Mandarle el enlace es uno.
3. Pide en el momento exacto
Hay un instante bueno y es muy corto: justo cuando el cliente te dice que todo ha estado bien. Ahí está contento, te tiene delante y todavía no ha salido por la puerta.
- En un bar: al cobrar, cuando te dicen «buenísimo el arroz».
- En un taller: al entregar el coche, cuando ven que ha costado menos de lo que temían.
- En una peluquería: mientras se miran al espejo al terminar.
Lo que no funciona es pedirlo por correo tres días después. Para entonces ya no se acuerdan de lo bien que se lo pasaron.
4. Quién lo pide también cuenta
No es lo mismo un cartel que una persona. Si lo pide el dueño, mirando a la cara y sin solemnidad, la gente dice que sí. «Si te ha gustado, nos ayuda mucho» basta. No hay que explicar el algoritmo de Google ni disculparse por pedirlo.
Dicho eso, tú no puedes estar en todas las mesas a la vez. Por eso ayuda tener algo en la barra que lo pida por ti cuando tú estás liado.
5. Quita los pasos intermedios
Cada paso que le pones al cliente entre «quiero hacerlo» y «ya está hecho» te cuesta reseñas. Buscar el negocio, acertar con la ficha entre tres con nombres parecidos, iniciar sesión, escribir algo… ahí se cae casi todo el mundo, y con razón.
Las dos formas habituales de quitar pasos son un QR impreso o un soporte con chip NFC en el mostrador. Con el QR hay que abrir la cámara y apuntar; con el NFC basta con acercar el móvil. Ninguna de las dos hace magia: lo único que hacen es convertir cinco pasos en uno.
6. Contesta a todas, también a las malas
Responder es gratis y Google lo recomienda expresamente. Una respuesta corta y educada a una reseña de tres estrellas vale más que diez de cinco, porque el que la lee no está juzgando la queja: está juzgando cómo reaccionas.
Evita discutir y no des explicaciones largas. «Sentimos que no saliera bien, escríbenos y lo arreglamos» cierra el asunto.
7. Lo que no debes hacer nunca
Google prohíbe comprar reseñas y prohíbe regalar algo a cambio de una valoración positiva. Ni un café gratis, ni un descuento, ni un sorteo entre los que dejen cinco estrellas. Si te pillan, te pueden quitar las reseñas o penalizar la ficha, y recuperarla cuesta meses.
Pedirlas sí se puede. Facilitar que las dejen, también. Lo que no se puede es pagarlas.
La constancia gana a los golpes
Veinte reseñas en una semana y luego nada durante cuatro meses llama la atención, y no para bien. Dos o tres a la semana, todas las semanas, es lo que construye una ficha sólida. En medio año son sesenta, y eso ya se nota en las búsquedas de tu barrio.
Un soporte que lo pide por ti
Parroquiano es un soporte de sobremesa con un chip NFC dentro, programado con el enlace directo de tu ficha de Google. El cliente acerca el móvil mientras paga y se le abren las estrellas: sin apps, sin buscar y sin que tengas que decir nada.
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